"Escribo, porque sino, me pudro por dentro"

jueves, 17 de noviembre de 2011

Y cómo el coyote, nunca llegamos a la hora

¿Recuerdas aquellos años? Años de perder y de ganar. Años de disfrutar.
¿Recuerdas las risas? Nos reiamos de nosotras, no había complejos, sólo sueños...
¿Recuerdas las amistades? Algunas se fueron, otras se quedaron. ¿Que habrá sido de ellos?

Eramos capaces de cambiar el nombre a todo, y nos entendíamos.
Éramos capaces de reír, de darle la vuelta al mundo, se salir cansadas, pero siempre sonriendo.

Y esa sonrisa me la fue apagando el tiempo, los años... la distancia.

Tenía ganas de volver...de volver a empezar, de volver a aprender, volver a tocarte...
Tenía ganas de jugar, de volar, de encestar...
Tenía ganas, simplemente, de ser parte de algo, de compartir un deseo, una afición, de compartir mis propias ganas, de compartir una pasión.

Y cuando volví, todo era mucho más grande y mejor de lo que recordaba, pero todo volvió y se quedó en nada.

Me resisto a pensar que acabo. No quiero ser parte de la grada, aun no. Guardo la esperanza de volver... quiero empezar... pero no sé si podré.

No hay comentarios:

Publicar un comentario