"Escribo, porque sino, me pudro por dentro"

sábado, 15 de diciembre de 2012

El verdadero destino es el propio camino ¡60 años de casados!

 
A mis mayores.
A dos de mis referentes.
Otra época, otro mundo,  pero mirad dónde estáis, y ¡juntos!
A vosotros, en estos sesenta años que os han dado tanto.
Gracias.
Por lo que habéis sido, por lo que habéis conseguido y trasmitido a vuestros hijos y por lo que ellos, nos han seguido entregando.
Sois nuestro modelo de vida, de trabajo, lucha, amor, apoyo, unión, obediencia, perseverancia, comprensión, un ejemplo de familia que sigue su propia tradición.
Han sido sesenta años de amor incondicional, un seis y un cero que representan décadas de esfuerzo, que cuentan una historia, vuestra historia, y la nuestra.
720 meses luchando por vuestros sueños
21.915 días queriéndoos un poco más cada día
525.960 horas compartiendo más alegrías que penas
31.557.600 minutos, alimentándoos de sonrisas
189.345.600 segundos, disfrutando y creciendo en compañía.
Somos el fruto de vuestro proyecto. De lo que un día decidisteis formar. Tres hijos y tres nietos, una familia unida, que ante nada queda atrás.
Quizá no tenemos grandes riquezas, pero nos habéis enseñado la esencia de la vida, a tener una familia, a sonreír ante una caricia, a preferir esta compañía, a las grandes y lujosas fiestas.
Miradnos. Somos lo que habéis logrado durante ese largo camino que nunca ha sido sencillo. Manteniendo la mirada fija en el horizonte de los sueños, alcanzando el hoy, y mirando a los mañanas que nos quedan por vivir.

No hay comentarios:

Publicar un comentario