"Escribo, porque sino, me pudro por dentro"

sábado, 6 de julio de 2013

Sigo siendo la niña que muchos no quisieron comprender, bebo por placer, canto por sobrevivir.


A veces, volver al pasado, a tiempos mejores, es tan sencillo como mirarte en el reflejo de un buen amigo.

La vida nos da y nos quita. Mi compañero en las travesuras. El primero que me enseñó el valor de la amistad, con quién descubrí, que la vida es dura. 
Pasan los años, ya no somos aquellos niños que jugaban a piedra papel o tijera, que se escondían en castillos que se guardaban en una casa. La vida ya no es un juego, pero en tus ojos, veo el reflejo de lo que fuimos, de lo que somos.

Ni tú ni yo somos los que fuimos. Pero hay amistades que no se pudren con los años, hay amistades, que las protege el recuerdo, porque cuando te escucho, el mundo entero se hace pequeño, porque cuando hablamos, parece que los años no hayan pasado [6/7/13]


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