Y mañana, no será lo que Dios quiera, que será el mismo balar, aburrido y con ceguera. Desencanto. Seguro que truena y que no es para tanto.
En las tinieblas del día,
al abrigo de un fuego
en el frío del verano
donde la verdad se quema
cuando arden las mentiras
yo me escondo en las brasas
del recuerdo de la llama.
Y aunque no estás, no te busco,
pero en tí me acurruco
y sonrío cuando tu magia
absorbe mi corazón frío.
Tanto que aprender
más aún, que olvidar,
sólo quiero alcanzar un "ser"
para no volver jamás.
[18/8/13]
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