A veces te echo tanto te menos, que no lo soporto.
Dulces sensaciones.
Eterno verano.
Se apagaron algunos soles.
Te sigo echando de menos.
Recuerdos que suenan
a guitarra en un jardín
y en la melodía,
me puedo escuchar reír.
Mañanas de sol tostado,
tarde de café con hielo,
siempre con historias que vivir,
y un humo dulce que huele a ti.
Confusa memoria,
sentidos que traicionan,
creer que jamás dormías
me hacía fuerte contra la sombras.
Quizá no suene "vamos a la cama"
pero dormir entre tus brazos
era alcanzar la calma.
Quizás hoy puedas velar mis noches,
y secar las lágrimas de sueños felices.
Me gusta
ResponderEliminarCómo me gusta escucharte escribir :)
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