Y cuando alguien todo le supera, y llega al límite de su todo, de sí misma, de su paciencia de sus ganas de tirar, cuando arroja la toalla y se queda mirandola, pensando si realmente merece la pena volverse a agachar...
Cuando todo te revasa y apenas tienes con quien hablar, apenas tienes tiempo para pensar, para escucharte para saber...y el sueño, es pesadilla, en la noche, aparecen viejos fantasmas, y sólo un oso sabe qué sientes, que quieres, qué temes....
Y qué haces cuando te sientes tan pequeña, que el mundo te parece muy grande, y no eres capaz de dar un paso más, pero sientes que el tiempo, que el momento te arrastra...y no sabes qué es peor, si el remedio, o la enfermedad.
Es entonces cuando lo unico que quiero es perderme en sus ojos, en su calma, y en su paz...y recuerdo que todo esta tan lejos, y que quizá sólo te salva llorar. Y aunque sé que un abrazo acallaria todo cuanto me grita, soy incapaz de dar ese paso. Y ese paso se hace inmenso, y la soledad...se hace inmensa, y aunque es lo que quiero, tengo miedo de mí misma.
No hay comentarios:
Publicar un comentario