Y cuando la noche es oscura, cuando los fantasmas son desatados en tu pequeña habitación y te encuentras acorralada en la esquina de la cama, entre dos paredes, escuchando la respiración, de los que sí duermen, un móvil vibra.
Cojo sin desgana y miro, no puedo evitar sonreír, la noche es oscura y cómo un ángel, tú te has acordado de mí, de mi amada soledad en estos días, de mis ganas de tirarlo todo a la basura, y son tres palabras, suficiente, para poder sonreir y volver a sentirme fuerte, para poder seguir, para no sentirme tan sola en mi propia soledad.
Y hoy al fin se fueron las pesadillas, y aunque morfeo sigue llamando a mi puerta, he dejado atrás parte de lo que me atormenta, y sabiendo lo que tengo, me siento algo más capaz.
Gracias
No hay comentarios:
Publicar un comentario